Más extractos del texto de Pedro Alvarez Icaza sobre la problemática del agua en Malinalco:
En el municipio existen 26 manantiales de flujo variable; son la principal fuente de abastecimiento a la población. Los manantiales San Miguel 1 y San Miguel 2 son importantes pues abastecen a la cabecera municipal.Algunas comunidades no cuentan con un manantial cercano por lo que tienen que transportar el agua en pipas para poder surtirse del recurso. Este es el caso de Santa María Xoquiac, Noxtepec, así como el CECYTEM, el CBT, el DIF y escuelas primarias de algunas localidades.
Uno de los principales problemas de basar el abastecimiento de la población en los manantiales es que la tasa de recarga de los mantos acuíferos es generalmente más lenta que la tasa de extracción. Las lluvias extraordinarias no son de gran utilidad para la recarga de los mantos acuíferos, pues a pesar de acumular un gran volumen de agua, los suelos se saturan por lo que el agua excedente escurre rápidamente en superficie y no es posible su infiltración.
De acuerdo con los datos del Conteo de Población y Vivienda del 2005, citados dentro del Plan de Desarrollo Municipal, “de las 4,683 viviendas habitadas que existen en el municipio, el 64% de las casas disponen de drenaje, sin embargo el 60% utilizan fosas sépticas y el 40% restante realizan su desagüe al suelo o al río, debido a las características geográficas que presentan sus localidades” (Plan de Desarrollo Municipal, p. 86). Este es un gran problema, pues en primer lugar refleja que más de un tercio de las viviendas no cuenta con servicio de drenaje; y segundo, porque significa que el 100% del agua servida no se trata.
miércoles, 17 de junio de 2009
Agua en Malinalco II
Agua en Malinalco I

Uno de los principales problemas al que nos hemos enfrentado desde la apertura de este blog es el vacío de información sobre la problemática del agua en el municipio de Malinalco. Afortunadamente contamos con la investigación de Pedro Alvarez Icaza titulada “Agua en Malinalco”, que esperamos ayude a contextualizar y dimensionar los pendientes en torno al tema. El documento se los dejamos en su versión completa en el vínculo debajo de la foto del día. Por ahora les presentamos algunos datos y extractos del documento:
Existe el Consejo de Cuenca del río Balsas, que sirve para facilitar la coordinación de la política del agua entre los diferentes niveles de gobierno y los usuarios. Está conformado por el Director General de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), los gobernadores de los estados involucrados (Estado de México, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla y Tlaxcala), y representantes de los siete diferentes usos identificados del agua. La escala en la que opera este organismo podría considerarse demasiado grande para atender los problemas locales que se presentan. Para compensar esta distancia, se han creado algunos Comités de cuenca locales, como es el caso del río Tlapaneco en Oaxaca y el río Apatlaco en Morelos, por ejemplo. Actualmente no existe un Comité para atender la problemática de los ríos del Municipio de Malinalco.
El Consejo de Cuenca del Balsas determina en el Programa Hidráulico de Gran Visión 2001-2005 que existe un balance hídrico positivo, es decir, que Malinalco se encuentra en zona de recarga. Esto indica que no hace falta agua sino que está mal aprovechada y distribuida. Como zona de recarga, el municipio juega un papel importante dentro de la cuenca del Balsas; si se sobreexplota la zona de recarga la afectación se manifiesta en toda la cuenca.
La cuenca de Malinalco cuenta con varios ríos y arroyos, tanto permanentes como intermitentes: 11 arroyos de caudal permanente, 21 de caudal intermitente y 5 acueductos. La mayoría de los tributarios tanto del río San Miguel como del Chalma son considerados corriente intermitentes por tener carácter estacional. Esto se explica por las características climáticas del municipio. El clima de Malinalco es semicálido, subhúmedo, con lluvias en verano. Por esto existen problemas en el abastecimiento del agua: la temporada de lluvias es muy marcada, provocando escasez en la temporada de estiaje.
viernes, 12 de junio de 2009
Agricultura y contaminación del agua

La agricultura es la actividad más importante del municipio de Malinalco, en el ciclo primavera - verano de 1995 se cosecharon 4.011 hectáreas. De éstas 72.30% se destinaron para el cultivo del maíz, 11.62% para hortalizas y 5.48% para arroz, estos productos representaron el 80.71% de la producción total (e-local.gob.mx, 2005). Para el Censo de 1990 el 62.9% de la población económicamente activa del municipio trabajaba en el sector primario (agricultura, ganadería, caza y pesca). En México el sector agrícola es el responsable de generar 10.65 km3 (337 m3/s) de aguas residuales al año, lo que representa el 62% del total nacional. No existen datos relativos a la carga contaminante derivada de actividades agrícolas pero sin duda es importante tomado en cuenta el intenso uso de plaguicidas y fertilizantes químicos. Las aguas de retorno agrícola no reciben tratamiento alguno, en gran parte por su carácter difuso o no puntual. Sin embargo resulta de vital importancia cuantificar el impacto de las descargas sobre los acuíferos nacionales para poder llevar a cabo políticas de manejo y conservación eficaces. Ninguna de las 29 regiones hidrológicas monitoreadas, de un total de 37 en el país, alcanza una categoría aceptable de calidad del agua. En la mayor parte de las regiones de nuestro país la categoría predominante se encuentra en los niveles de fuerte o excesivamente contaminada. El 89% de la carga total de demanda bioquímica de oxígeno se concentra en sólo 15 cuencas y casi el 50% específicamente en las del los ríos Pánuco, Lerma, San Juan y Balsas, provocando una fuerte contaminación en ellas. Grasas, hidrocarburos y exceso de nutrientes constituyen el problema ecológico de calidad del agua más generalizado del país. El fenómeno de eutroficación originado por los enormes volúmenes de material orgánico que se descargan directamente en ríos y embalses afecta ya porciones considerables de los cuerpos de agua y favorece la proliferación de maleza acuática, que hoy día abarca 680 km2 de lagos, 10,000 km de canales y 14,000 km de desagües. Los efectos negativos se traducen en la proliferación de mosquitos, enfermedades y evaporación innecesaria de enormes cantidades el vital líquido.
sábado, 6 de junio de 2009
Bioenergéticos, sector agrícola y agua

La tecnología utilizada para aumentar la productividad agraria se está rezagando. Entre 1950 y 1990 la producción agraria mundial creció a una tasa de 2.1% anual. Pero desde 1990 al 2007 esa productividad ha aumentado sólo 1.2% al año. En la cumbre mundial de alimentos celebrada el verano pasado el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon declaró que será necesario aumentar en un 50% la producción agrícola para 2030, lo que permitirá cubrir la creciente demanda. Para 2025 es posible que perdamos anualmente el grueso de la producción agrícola de India y Estados Unidos combinados por escasez de agua, es el equivalente al 30% de toda la producción de granos. Aproximadamente 70 por ciento del agua potable utilizada en el planeta es para el sector agrario y usamos aproximadamente un litro para generar una caloría de comida. Estos datos demuestran que el futuro del agua depende del futuro del sector agrícola. Los bioenergéticos han puesto al vital líquido bajo más presión para su uso, gestión y accesibilidad. Los cambios en los patrones de consumo alimenticio. Toma 10 litros de agua fabricar una caloría de carne. La dieta diaria de un habitante del Cairo se sostiene con 3 mil litros de agua mientras que el de uno de Los Ángeles cuesta 6 mil litros. Además el ganado es otro importante causal de deforestación. Y los biocombustibles comparten este vicio de la carne por usar el agua de manera insostenible. Fabricar un litro de biodiesel de soya toma 9,100 litros de agua, un litro de bioetanol de maíz cuesta 4,100 litros del líquido del cual surgió la vida en nuestro planeta.
La mayoría del desperdicio del agua se da en el sector agrícola, prueba de ello es que en otras actividades como higiene y manufactura utilizan en promedio 100 litros. Es necesario que los masivos subsidios gubernamentales a los bioenergéticos bajen y la intervención se enfoque a eficientar el uso del agua en el sector agrícola, se ha demostrado que hay tierra arable para alimentar a las potencias emergentes y en ciertos casos la aplicación de mecanismos para eficientar la producción de carne han logrado cortar el uso de agua potable utilizada en el proceso por la mitad. Y un mecanismo interesante sería ponerle un precio al agua, pero sólo al sector. El vital líquido sería aún gratis para cubrir las necesidades humanas pero para la agricultura podría instaurarse un sistema de bonos intercambiables global. En ciertos climas ciertos granos se desarrollan mejor que otros y con cantidades muy diversas de agua utilizadas en el proceso. Con los bonos los productores a nivel global podrían intercambiarlos y eso ayudaría que los países siembren por fuerza del mercado los productos que mejor se den en sus respectivas naciones. Además, como resultado del cambio climático, varias zonas productoras como el Norte de África y el Sureste Asiático sufrirán de falta de lluvias y sequías prolongadas. Para ello desarrollar granos genéticamente modificados para resistir sequías prolongadas requerirá de inversión pública y ayuda internacional para dar acceso a la tecnología e infraestructura necesaria. Sistemas de fermentación pueden reducir en un 90 por ciento la demanda biológica de agua y permiten reciclarla en el proceso, el metano liberado en el proceso (un gas de efecto invernadero mucho más dañino que el CO2) puede ser capturado y utilizado para generar energía. Los pesticidas contaminantes también representan una amenaza para nuestros sistemas acuíferos, será necesario restringir su uso y desplazarlos en su totalidad. La escasez del líquido vital afecta principalmente a los pequeños granjeros de los países pobres que habitan en zonas áridas y semiáridas. Estas zonas a su vez concentran la mitad de la hambruna. Darles acceso al agua a los más necesitados debe ser prioridad.