martes, 25 de agosto de 2009
miércoles, 15 de julio de 2009
Propone la UAEM medidas de sustentabilidad a Malinalco

Investigadores de las facultades de Ciencias y Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) propusieron en el Programa de Conservación y Manejo del Parque Ecológico y Recreativo de Tenancingo, Malinalco y Zumpahuacán, la reutilización del agua en los invernaderos de la zona como una medida medular para garantizar la conservación ambiental de la zona. Octavio Monroy Vilchis, catedrático universitario involucrado en el proyecto, resaltó el riesgo de llevar acabo prácticas contaminantes en una zona densamente poblada como Malinalco, donde residuos de agroquímicos contaminan diferentes fuentes de agua y pauperizan la salud de sus habitantes. Reusar el agua en los invernaderos requeriría de la instalación de sistemas de circulación accesibles que le permitirían a los productores aprovechar las aguas que ya contienen ciertos elementos químicos derivados del uso de pesticidas y fungicidas. Después el agua podría ser llevada a una planta tratadora, donde se disminuiría la cantidad de contaminantes. El programa propone también detener la expansión de las fronteras agrícolas y urbanas, priorizando la reducción del uso de agroquímicos, lo que permitiría la obtención de productos orgánicos, que les significaría una plusvalía sobre su valor original y otorgaría beneficios ambientales. Para su primera etapa plantea llevar a cabo pláticas para los productores, así como la trasmisión de tecnología para sus sistemas productivos y la adopción de prácticas ecológicas.
martes, 14 de julio de 2009
Efrén Villajón director de la Cuenca de Agua de México
La experiencia de restaurar un río: el comienzo

Malinalco es parte de una microcuenca que en las últimas tres décadas sufrió una creciente degradación debido a una población en aumento que carecía de un plan para tratar sus aguas negras. Como sucede con tantas cuencas de nuestro país, el río que atraviesa, como columna vertebral, el municipio, conocido como San Miguel o Amaxac, se contaminó. Perdió su biodiversidad: cangrejos de río, tortugas, ranas, atepocates, arbustos y plantas de la región, se extinguieron, convirtiéndose la barranquita en un foco de infecciones para los vecinos colindantes con él y para la población en general.
Comenzamos con la cabecera municipal, donde el problema es más acuciante. Lo primero que hicimos fue observar dónde había descargas de aguas residuales y de dónde provenían. Enseguida, convocamos a las 125 familias que habitan a los lados del río, a unos talleres de cultura de agua, para conjuntar saberes, reflexionar sobre la situación de dicho río, recordar cómo era antes, imaginar cómo puede ser y decidir qué hacer para sanearlo. En concordancia con las familias, decidimos comenzar por dar una solución al terrible problema del vertido de las aguas negras al río. La Escuela del agua investigó sobre las diferentes tecnologías de tratamiento de aguas residuales. Acudimos a las viviendas de los ribereños, les entrevistamos y elaboramos con cada familia un croquis del predio en el cuál ubicamos dónde podía ser instalado un sistema de tratamiento y de qué tipo.
Hablamos con autoridades de la Comisión de agua del Estado de México (CAEM). Les explicamos el proyecto y nos pidieron elaborar un Proyecto ejecutivo. Logramos que una persona que tiene casa de fin de semana en Malinalco, financiara la elaboración de dicho proyecto, que incluyó un estudio topográfico de la parte del río que pasa por la cabecera municipal, la más contaminada y con cuya población estábamos trabajando.Entregamos el Proyecto ejecutivo con una propuesta para instalar ciento veinticinco biodigestores (unifamiliares, de tratamiento de aguas negras) y cuatro pequeñas plantas de tratamiento que se colocarían junto al lecho del río, para recibir las aguas negras de colectores provenientes de más de treinta viviendas y restoranes, y meses después la CAEM licitó la obra. La Escuela del Agua colaboró supervisando las obras y fue un puente entre la empresa que obtuvo el contrato para instalar dichos biodigestores y las familias ribereñas.
En este momento, seis de julio de 2009, se han instalado sesenta y ocho biodigestores, y las familias están ya conectándolos y clausurando sus descargas al río. Falta aún instalar las cuatro plantas domésticas de tratamiento para eliminar las aguas negras en el río, en la parte que pasa por la cabecera municipal, y que se instalen biodigestores para las familias de las comunidades de Jesús María, San Nicolás y San Sebastián, por donde también pasa dicho río.
Paralelamente a este trabajo, colaboramos con los delegados de los barrios en cinco jornadas de recogida de residuos sólidos del río. Detectamos que algunas personas tiran restos de podas al cauce, fuimos a hablar con ellas, les propusimos talleres de composteo para hacer un uso adecuado y beneficioso de sus desechos orgánicos, y llevamos a cabo tres. Elaboramos una propuesta de manejo de residuos orgánicos que incluye recoger los restos de podas y llevarlos a compostear. Estamos en espera de la respuesta positiva de las autoridades municipales, que colaboraron con la Escuela del Agua tanto en las jornadas de limpieza del río como colocando letreros en los puentes por donde éste pasa, con un teléfono de denuncia ciudadana y la solicitud de que se evite tirar basura a éste.
Durante los talleres y visitas domiciliarias, nos percatamos de que la mayoría de las familias separa sus aguas grises de las negras, y que muchas de las descargas al río son de este tipo, jabonosas. Hemos diseñado un proyecto piloto de sistema de tratamiento de aguas grises, con filtros para las viviendas ribereñas, y humedales con plantas limpiadoras del agua, a las orillas del río. Estamos promoviendo un proyecto para continuar la restauración del río, en el tramo que va de las truchas, al sur de la cabecera municipal, hasta donde éste se junta con el Colapa, que lleva sus aguas al Chalma, que desemboca en el río Amacuzac, el cuál a su vez es tributario del Mezcala cuyas aguas alimentan la gran cuenca del río Balsas.
viernes, 10 de julio de 2009
El agua en México: una preocupante contingencia

El agua y su manejo es una de las problemáticas ambientales y sociales de mayor importancia para el futuro de nuestro país. Y lo que lo vuelve un menester es la realidad de la contingencia al día de hoy. Sólo el 25% del agua que termina en ríos y lagos es tratada. De los 650 acuíferos en explotación la mayoría están contaminados y en 15% de éstos su extracción rebasa con creces su capacidad de recarga. En la Ciudad de México el 70% del abasto provienen de fuentes locales, 9% del río Lerma y 21% de Cutzamala (cuyo suministro recientemente se ha recortado para darle mantenimiento). Toda el agua que se consume en la capital es enviada sin tratar a Hidalgo y no se ha invertido en un proyecto serio de infraestructura para captar el agua de lluvia que podría cubrir los problemas de abasto. Para este año 10 millones de mexicanos no cuentan con acceso a agua potable. De acuerdo a la Comisión Nacional del Agua en los últimos 60 años el consumo per cápita cayó de 18 mil metros cúbicos de agua al año a 4 mil 400. El agua en México está subsidiada, lo que rompe el vínculo valor-consumo, permite su desperdicio y beneficia a los sectores más acaudalados de la población. Las poblaciones pobres en núcleos urbanos deben pagar agua más cara de pipas. Y esto resulta preocupante para una capital como la nuestra. El manejo del agua ha sido populista y prueba de ello lo demuestran las tarifas. En DF se paga entre 2 y 3 pesos por metro cúbico, en Monterrey 12 pesos y en Aguascalientes 16. Mientras tanto se estima que los consumidores más pobres pagan por metro cúbico paga arriba de 100 pesos. El agua debe despolitizarse y gestionarse de manera eficaz, garantizando su racionamiento e invirtiendo en infraestructura para reutilizarla y no perderla en fugas. El Estado de México pierde más de 2 mil 200 millones de pesos en fugas de agua potable al año y se estima que el 40% del grueso total se desperdicia.
miércoles, 8 de julio de 2009
Granjas del siglo XXI para salir de la pobreza I

Setenta por ciento de la pobreza global más grave se encuentra en las zonas rurales de nuestro planeta. Pero con la ayuda de inversiones modestas en irrigación y acceso a los mercados globales, los sectores agrícolas podrían convertirse en la clave para acabar con la pobreza global. Si pudiésemos hablar con un granjero de África, Asia o Latinoamérica todos te plantearían una problemática similar: podrían aumentar su ingreso anual en unos $500 dólares al año si pudiesen tener acceso a las herramientas para producir intensamente en un cuarto de hectárea de tierra cultivable. Pero no tienen cómo adquirir mejores métodos de cultivo, irrigación y acceso a los mercados de los países desarrollados para vender sus productos. Integrarlos resulta una carrera contra el tiempo, deberemos, según las medidas que tomemos, alimentar a dos o tres mil millones de seres humanos más para mediados de este siglo. Los avances de la revolución verde de 1950 expandieron la producción agrícola global pero no ha bastado para mitigar la pobreza y el hambre en el planeta. Sólo en África subsahariana 300 millones de seres humanos sobreviven con menos de un dólar al día, 200 millones de indios están desnutridos y en Latinoamérica 8.8 millones de niños. La sustentabilidad ambiental no es posible sin que toda la humanidad tenga acceso a combustible, a la salud, la energía, al agua potable, a la comida y todos los demás avances tecnológicos que han mejorado la vida en buena parte del planeta desde el comienzo de la Revolución Industrial. Los pobres que no tienen acceso a combustibles para cocinar (como gas) terminan deforestando sus comunidades, erosionando el suelo e imposibilitándolos para generar comida para sí mismos. Este es un ejemplo típico de una trampa de pobreza, en la que la falta de recursos nos les permite escapar. Las pequeñas granjas productivas y con acceso al comercio que los subsidios de las naciones ricas han negado pueden ser claves para acabar con la pobreza mundial. Uno de los grandes logros de la Revolución Verde fue aumentar el grueso de la tierra irrigada de 100 millones de hectáreas a 276 millones actualmente. Este crecimiento aumentó la productividad del sector y de comida más barata y abundante. Sin embargo la primera Revolución Verde se enfocó a aumentar la producción no a aliviar la situación de los más pobres del planeta. La desnutrición subsiste en países que son autosuficientes en su producción interna de comida. La siguiente Revolución Verde puede garantizar el acceso a los más pobres a la comida y protegerlos de las fluctuaciones globales, sin embargo su función más importante sería crear empleos productivos que ayuden a superar su condición.
jueves, 25 de junio de 2009
miércoles, 24 de junio de 2009
Agua en Malinalco III

Les presentamos más extractos interesantes del texto de Pedro Álvarez Icaza.
La contaminación de los ríos es uno de los principales problemas que limitan el desarrollo de la agricultura. Los agroquímicos que se utilizan en la agricultura se infiltran al subsuelo y contaminan el agua subterránea y de los manantiales. Esto pasa desde el principio del cauce del río San Sebastián, con los desechos agrícolas que se producen en Tenancingo y el Club de Golf Malinalco. La mayor parte de los agricultores utilizan para el riego el agua que proviene directamente de los ríos, sin ningún tratamiento previo. La baja calidad del agua genera consecuencias negativas directas en la calidad de la producción. Los efectos que producen estos químicos no son exclusivos para la agricultura; se resienten también en la erosión del suelo, la alteración de la capa vegetal, la flora y la fauna.
En este sector se emplea el 45% de la población económicamente activa (Plan de Desarrollo Municipal), por lo que buscar soluciones a los problemas antes mencionados, e invertir en el campo beneficia a una gran parte de la población del municipio, para quienes el campo representa su única fuente de ingresos. Esto ayudaría a elevar el nivel de vida de la población.
La tala irracional podría considerarse el principal riesgo para las actividades forestales, ya que no se llevan a cabo acciones compensatorias para lograr un desarrollo sustentable. Los bosques tienen una función ecológica vital: evitan la erosión del suelo, eliminan bióxido de carbono del aire, regulan el régimen de lluvias, y propician la recarga de los mantos acuíferos. Es necesario tomar medidas para proteger estos recursos, y evitar la afectación de la biodiversidad de la región. Martha Alcocer menciona que “La tradición mexicana relaciona a los árboles con los manantiales. Los campesinos saben que del cuidado del bosque depende la preservación de ellos.” (ALCOCER, p. 2)
Las actividades acuícolas tienen importancia en Malinalco debido al cultivo de truchas arcoíris y ranas en una granja acuícola en el barrio de La Soledad. Ésta se ha convertido en un atractivo turístico de la zona. Alrededor de la granja, se han establecido más de cien establecimientos donde se preparan las truchas para el consumo de los visitantes. La mayoría de estos lugares no cuentan con las condiciones sanitarias mínimas requeridas.
Los usos que se le dan al agua a lo largo de la cuenca deterioran de diferente manera la calidad del agua disponible. Río arriba, la utilización de fertilizantes y agroquímicos en el campo de Golf y las áreas de cultivo representan el primer factor de contaminación. Posteriormente, el uso urbano de la zona residencial del Club de Golf y de las comunidades de San Sebastián, San Nicolás, Jesús María, Malinalco y los diferentes barrios aledaños a la cabecera municipal, contribuyen al empobrecimiento de la calidad del agua, ya que se vierten al cauce sin tratamiento previo. A continuación se añaden los desechos provenientes del estanque acuícola, a las que se agregan las aguas servidas de La Ladrillera, La Loma, Jalmolonga y otros barrios, que tampoco son tratadas antes de verterlas al cauce. Finalmente se utiliza el agua para el cultivo, donde predomina la floricultura, caracterizada por el empleo notable de agroquímicos.
Reconstruyendo un ecosistema: el proyecto Samboja Lestari

La pérdida acelerada de bosques tropicales es una de las problemáticas más graves de la actual crisis ambiental. Se estima que a la tasa actual los bosques tropicales desaparecerán en los siguientes 40 años, devastando la biodiversidad de nuestro planeta y acabando con servicios ambientales tan vitales como la filtración de agua y la regulación de la temperatura. Las comunidades locales son las que resultarán más afectadas, condenándolas a la falta de agua, a enfermedades y a la desaparición de su actividad económica. Tras 20 años de arduo e inteligente trabajo la fundación Masarang ha logrado rehabilitar un ecosistema entero en Samboja Lestari, un poblado de 10 mil habitantes al este de Borneo. Desde los 80 la zona comenzó a perder su bosque tropical por severas sequías e incendios relacionados al fenómeno de El Niño. Desde 2001 la fundación comenzó a comprar a concesión tierras en la zona y para 2006 se habían plantado más de 740 especies diferentes de árboles que dan sustento a 8 especies de primates y a 160 de aves. Lo que resulta más interesante del proyecto son dos factores: su involucramiento con las comunidades locales y su sustento en la ciencia; por ejemplo buena parte de los árboles plantados en la zona fueron plantados tras estudiar los patrones alimenticios de la fauna local estudiando las heces de los animales. Para proteger a la zona de incendios, y crear una fuente de ingresos para los locales, se creó un cordón de palmeras para producir azúcar y bioetanol de forma sustentable. Un video de la fundación ted.com muestra al fundador de Masarang Willie Smits hablando de los logros ambientales y sociales del proyecto Samboja Lestari. Y también nos demuestra como con involucramiento social e intervención fundamentada en ciencia se pueden reconstruir ecosistemas enteros:
El video cuenta con subtítulos en español (ted.com).
miércoles, 17 de junio de 2009
Agua en Malinalco II
Más extractos del texto de Pedro Alvarez Icaza sobre la problemática del agua en Malinalco:
En el municipio existen 26 manantiales de flujo variable; son la principal fuente de abastecimiento a la población. Los manantiales San Miguel 1 y San Miguel 2 son importantes pues abastecen a la cabecera municipal.Algunas comunidades no cuentan con un manantial cercano por lo que tienen que transportar el agua en pipas para poder surtirse del recurso. Este es el caso de Santa María Xoquiac, Noxtepec, así como el CECYTEM, el CBT, el DIF y escuelas primarias de algunas localidades.
Uno de los principales problemas de basar el abastecimiento de la población en los manantiales es que la tasa de recarga de los mantos acuíferos es generalmente más lenta que la tasa de extracción. Las lluvias extraordinarias no son de gran utilidad para la recarga de los mantos acuíferos, pues a pesar de acumular un gran volumen de agua, los suelos se saturan por lo que el agua excedente escurre rápidamente en superficie y no es posible su infiltración.
De acuerdo con los datos del Conteo de Población y Vivienda del 2005, citados dentro del Plan de Desarrollo Municipal, “de las 4,683 viviendas habitadas que existen en el municipio, el 64% de las casas disponen de drenaje, sin embargo el 60% utilizan fosas sépticas y el 40% restante realizan su desagüe al suelo o al río, debido a las características geográficas que presentan sus localidades” (Plan de Desarrollo Municipal, p. 86). Este es un gran problema, pues en primer lugar refleja que más de un tercio de las viviendas no cuenta con servicio de drenaje; y segundo, porque significa que el 100% del agua servida no se trata.
Agua en Malinalco I

Uno de los principales problemas al que nos hemos enfrentado desde la apertura de este blog es el vacío de información sobre la problemática del agua en el municipio de Malinalco. Afortunadamente contamos con la investigación de Pedro Alvarez Icaza titulada “Agua en Malinalco”, que esperamos ayude a contextualizar y dimensionar los pendientes en torno al tema. El documento se los dejamos en su versión completa en el vínculo debajo de la foto del día. Por ahora les presentamos algunos datos y extractos del documento:
Existe el Consejo de Cuenca del río Balsas, que sirve para facilitar la coordinación de la política del agua entre los diferentes niveles de gobierno y los usuarios. Está conformado por el Director General de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), los gobernadores de los estados involucrados (Estado de México, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla y Tlaxcala), y representantes de los siete diferentes usos identificados del agua. La escala en la que opera este organismo podría considerarse demasiado grande para atender los problemas locales que se presentan. Para compensar esta distancia, se han creado algunos Comités de cuenca locales, como es el caso del río Tlapaneco en Oaxaca y el río Apatlaco en Morelos, por ejemplo. Actualmente no existe un Comité para atender la problemática de los ríos del Municipio de Malinalco.
El Consejo de Cuenca del Balsas determina en el Programa Hidráulico de Gran Visión 2001-2005 que existe un balance hídrico positivo, es decir, que Malinalco se encuentra en zona de recarga. Esto indica que no hace falta agua sino que está mal aprovechada y distribuida. Como zona de recarga, el municipio juega un papel importante dentro de la cuenca del Balsas; si se sobreexplota la zona de recarga la afectación se manifiesta en toda la cuenca.
La cuenca de Malinalco cuenta con varios ríos y arroyos, tanto permanentes como intermitentes: 11 arroyos de caudal permanente, 21 de caudal intermitente y 5 acueductos. La mayoría de los tributarios tanto del río San Miguel como del Chalma son considerados corriente intermitentes por tener carácter estacional. Esto se explica por las características climáticas del municipio. El clima de Malinalco es semicálido, subhúmedo, con lluvias en verano. Por esto existen problemas en el abastecimiento del agua: la temporada de lluvias es muy marcada, provocando escasez en la temporada de estiaje.
viernes, 12 de junio de 2009
Agricultura y contaminación del agua

La agricultura es la actividad más importante del municipio de Malinalco, en el ciclo primavera - verano de 1995 se cosecharon 4.011 hectáreas. De éstas 72.30% se destinaron para el cultivo del maíz, 11.62% para hortalizas y 5.48% para arroz, estos productos representaron el 80.71% de la producción total (e-local.gob.mx, 2005). Para el Censo de 1990 el 62.9% de la población económicamente activa del municipio trabajaba en el sector primario (agricultura, ganadería, caza y pesca). En México el sector agrícola es el responsable de generar 10.65 km3 (337 m3/s) de aguas residuales al año, lo que representa el 62% del total nacional. No existen datos relativos a la carga contaminante derivada de actividades agrícolas pero sin duda es importante tomado en cuenta el intenso uso de plaguicidas y fertilizantes químicos. Las aguas de retorno agrícola no reciben tratamiento alguno, en gran parte por su carácter difuso o no puntual. Sin embargo resulta de vital importancia cuantificar el impacto de las descargas sobre los acuíferos nacionales para poder llevar a cabo políticas de manejo y conservación eficaces. Ninguna de las 29 regiones hidrológicas monitoreadas, de un total de 37 en el país, alcanza una categoría aceptable de calidad del agua. En la mayor parte de las regiones de nuestro país la categoría predominante se encuentra en los niveles de fuerte o excesivamente contaminada. El 89% de la carga total de demanda bioquímica de oxígeno se concentra en sólo 15 cuencas y casi el 50% específicamente en las del los ríos Pánuco, Lerma, San Juan y Balsas, provocando una fuerte contaminación en ellas. Grasas, hidrocarburos y exceso de nutrientes constituyen el problema ecológico de calidad del agua más generalizado del país. El fenómeno de eutroficación originado por los enormes volúmenes de material orgánico que se descargan directamente en ríos y embalses afecta ya porciones considerables de los cuerpos de agua y favorece la proliferación de maleza acuática, que hoy día abarca 680 km2 de lagos, 10,000 km de canales y 14,000 km de desagües. Los efectos negativos se traducen en la proliferación de mosquitos, enfermedades y evaporación innecesaria de enormes cantidades el vital líquido.
martes, 9 de junio de 2009
El agua como derecho humano

El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales otorga a todos los seres humanos el derecho a contar con agua suficiente, a precio asequible, físicamente accesible, segura y de calidad aceptable para higiene y consumo. Con este pacto firmado en noviembre de 2002 se marcó un hito en la historia de los derechos humanos ya que, por primera vez se reconoció el acceso a agua segura como un derecho humano fundamental.
El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales habla de garantizar a la humanidad las “6c”:
1. Cobertura: El agua debe llegar a todas las personas sin restricciones. Nadie debe quedar excluido del acceso al agua de buena calidad.
2. Cantidad: Las personas deben tener acceso a una dotación de agua suficiente para satisfacer sus necesidades básicas: bebida, cocina, higiene personal, limpieza de la vivienda y lavado de ropa.
3. Calidad: En términos simples, con las palabras "calidad del agua de consumo" nos referimos a que el agua se encuentre libre de elementos que la contaminen y la conviertan en un vehículo de transmisión de enfermedades.
4. Continuidad: El servicio de agua debe llegar en forma continua y permanente. Lo ideal es disponer de agua durante las 24 horas del día. La no continuidad o el suministro por horas, además de ocasionar inconvenientes debido a que obliga al almacenamiento intradomiciliario, afecta la calidad y puede generar problemas de contaminación en las redes de distribución.
5. Costo: El agua es un bien social pero también económico, cuya obtención y distribución implica un costo. Este costo ha de incluir el tratamiento, el mantenimiento y la reparación de las instalaciones, así como los gastos administrativos que un buen servicio exige.
6. Cultura hídrica: Es un conjunto de costumbres, valores, actitudes y hábitos que un individuo o una sociedad tienen con respecto al agua y su importancia para el desarrollo de todo ser vivo, la disponibilidad del recurso en su entorno y las acciones necesarias para obtenerla, tratarla, distribuirla, cuidarla y reutilizarla. unhchr.ch
sábado, 6 de junio de 2009
Bioenergéticos, sector agrícola y agua

La tecnología utilizada para aumentar la productividad agraria se está rezagando. Entre 1950 y 1990 la producción agraria mundial creció a una tasa de 2.1% anual. Pero desde 1990 al 2007 esa productividad ha aumentado sólo 1.2% al año. En la cumbre mundial de alimentos celebrada el verano pasado el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon declaró que será necesario aumentar en un 50% la producción agrícola para 2030, lo que permitirá cubrir la creciente demanda. Para 2025 es posible que perdamos anualmente el grueso de la producción agrícola de India y Estados Unidos combinados por escasez de agua, es el equivalente al 30% de toda la producción de granos. Aproximadamente 70 por ciento del agua potable utilizada en el planeta es para el sector agrario y usamos aproximadamente un litro para generar una caloría de comida. Estos datos demuestran que el futuro del agua depende del futuro del sector agrícola. Los bioenergéticos han puesto al vital líquido bajo más presión para su uso, gestión y accesibilidad. Los cambios en los patrones de consumo alimenticio. Toma 10 litros de agua fabricar una caloría de carne. La dieta diaria de un habitante del Cairo se sostiene con 3 mil litros de agua mientras que el de uno de Los Ángeles cuesta 6 mil litros. Además el ganado es otro importante causal de deforestación. Y los biocombustibles comparten este vicio de la carne por usar el agua de manera insostenible. Fabricar un litro de biodiesel de soya toma 9,100 litros de agua, un litro de bioetanol de maíz cuesta 4,100 litros del líquido del cual surgió la vida en nuestro planeta.
La mayoría del desperdicio del agua se da en el sector agrícola, prueba de ello es que en otras actividades como higiene y manufactura utilizan en promedio 100 litros. Es necesario que los masivos subsidios gubernamentales a los bioenergéticos bajen y la intervención se enfoque a eficientar el uso del agua en el sector agrícola, se ha demostrado que hay tierra arable para alimentar a las potencias emergentes y en ciertos casos la aplicación de mecanismos para eficientar la producción de carne han logrado cortar el uso de agua potable utilizada en el proceso por la mitad. Y un mecanismo interesante sería ponerle un precio al agua, pero sólo al sector. El vital líquido sería aún gratis para cubrir las necesidades humanas pero para la agricultura podría instaurarse un sistema de bonos intercambiables global. En ciertos climas ciertos granos se desarrollan mejor que otros y con cantidades muy diversas de agua utilizadas en el proceso. Con los bonos los productores a nivel global podrían intercambiarlos y eso ayudaría que los países siembren por fuerza del mercado los productos que mejor se den en sus respectivas naciones. Además, como resultado del cambio climático, varias zonas productoras como el Norte de África y el Sureste Asiático sufrirán de falta de lluvias y sequías prolongadas. Para ello desarrollar granos genéticamente modificados para resistir sequías prolongadas requerirá de inversión pública y ayuda internacional para dar acceso a la tecnología e infraestructura necesaria. Sistemas de fermentación pueden reducir en un 90 por ciento la demanda biológica de agua y permiten reciclarla en el proceso, el metano liberado en el proceso (un gas de efecto invernadero mucho más dañino que el CO2) puede ser capturado y utilizado para generar energía. Los pesticidas contaminantes también representan una amenaza para nuestros sistemas acuíferos, será necesario restringir su uso y desplazarlos en su totalidad. La escasez del líquido vital afecta principalmente a los pequeños granjeros de los países pobres que habitan en zonas áridas y semiáridas. Estas zonas a su vez concentran la mitad de la hambruna. Darles acceso al agua a los más necesitados debe ser prioridad.
jueves, 4 de junio de 2009
¿Qué harías sin agua?
Es una pregunta simple y preocupante ¿Qué haríamos sin agua? La imagen es de droppingknowledge.org una organización dedicada a cuestionarnos sobre temas importantes (ir a la página).
Actividades de la Escuela del Agua en Malinalco
La Escuela del Agua está llevando a cabo con la población un proceso de restauración colectiva de la microcuenca de Malinalco.
A diferencia de la gran mayoría de los diagnósticos de cuenca que conocemos, la Escuela del Agua pone en el centro de su atención a las comunidades y grupos humanos, pues son las actividades humanas propias de una cultura depredadora y descuidada las que degradan los ecosistemas y provocan graves desequilibrios ecológicos que acaban con el agua y la biodiversidad.
Hemos comenzado por el proceso de restauración de una microcuenca. Continuaremos con otras microcuencas que forman la cuenca de Chalma. Sabemos que la restauración de cada microcuenca tiene efectos positivos en otras.
Vamos a formar un grupo de multiplicadores de la causa del agua y otros de guardianes del río, abierto a quienes quieran colaborar.
Estamos haciendo campañas de educación ambiental que incluyen trípticos, talleres, exposiciones itinerantes, videos y presencia en foros, mesas redondas, fiestas y otros eventos, además de un Consultorio del Agua.
Ofrecemos asesoría a quienes deseen instalar o manejar sistemas ecológicos de tratamiento y cuidado de agua en la cuenca. La Escuela del Agua está autorizada por la secretaría de Hacienda para emitir recibos deducibles de impuestos. Aceptamos donativos de personas y colectivos de la sociedad civil para fines específicos relacionados con el estudio y la educación hacia una cultura del agua y la restauración de la cuenca, y para apoyar los proyectos que impulsamos y el trabajo cotidiano.
Tenemos un laboratorio de análisis de agua. Ofrecemos análisis de características y calidad de agua. Creemos que es necesaria la investigación, la reflexión y el monitoreo permanente para lograr nuestros objetivos.
Estamos ofreciendo Talleres de separación de basura y composteo.
Todo nuestro trabajo gira alrededor de la investigación, la educación ambiental, la asesoría y la restauración colectiva de ecosistemas, con énfasis en el agua.
Integramos la cuenca de Chalma en siete microcuencas: Tlaxipehualco, alto Chalma, medio Chalma, Malinalco, Colapa,
La Escuela del Agua trabaja actualmente en la eliminación de la principal actividad que degrada la microcuenca de Malinalco: las descargas de aguas negras y grises y basura a la barranca. Para ello, convocó a la población y propuso sistemas alternativos como biodigestores y pequeñas plantas de tratamiento de agua; ha elaborado un proyecto ejecutivo donde caso por caso indica qué puede hacerse y cómo, y ha gestionado con el gobierno del Estado de México que financie y se haga cargo de las obras. Una empresa contratada por la Comisión de Agua del Estado de México se encuentra ahora instalando biodigestores y pequeñas plantas de tratamiento para la población que descarga sus aguas residuales en el río.
La eliminación de estas descargas en la parte que pasa por los pueblos de San Sebastián, San Nicolás, Jesús María y Malinalco permitirá en breve que esta parte de la microcuenca comience a restaurarse, y dará a la población una mayor calidad de vida (la carencia de un sistema adecuado de drenaje es un indicador de pobreza). La insalubridad de una barranca contaminada afecta toda la vida y el equilibrio del ecosistema, incluyendo a los grupos humanos, especialmente los más vulnerables: niños y ancianos. El río contaminado transmite enfermedades de la piel y del estómago que pueden llegar a ser graves, y genera millones de larvas de mosquitos transmisores de otras. El siguiente foco rojo al que queremos avocarnos está en la parte sur del río, desde donde se une con el manantial del Molino hasta abajo del poblado de Jalmolonga.
Igualmente, para eliminar el problema de la basura en el río y en general en la mayor parte de la microcuenca, la Escuela del Agua ha propuesto al Ayuntamiento de Malinalco un Plan de manejo municipal de basura, que puede extenderse a comunidades de otros municipios de la cuenca. En esta propuesta de Plan participan el sector privado, el sector público y el sector social, y la Escuela del Agua está promoviendo esta participación y asesorando al Municipio.
Impulsamos también la elaboración de un modelo de comunicación para la sustentabilidad, que pretende llevar a cabo diagnósticos con los diferentes grupos de interés y elaborar un plan de acciones a partir del cual convocar a la población entera a trabajar por una comunidad realmente sustentable. Este proyecto engloba tareas para la Escuela del Agua como hacer campañas para evitar quemar basura, para reusar plásticos y pet y evitar unicel y para separarla en seis partes, y llevamos a cabo talleres de separación de desperdicios y elaboración de composta. Igualmente, estamos por comenzar a trabajar con las comunidades escolares de diversos centros educativos de la región.
Calculamos la población de la cuenca en cerca de 40 mil habitantes, más la población flotante, de más de 8 millones al año. El trabajo en la microcuenca de Malinalco beneficia directamente a alrededor de mil quinientas cincuenta personas que dejarán de descargar sus aguas negras y grises al río, más la población restante y visitantes de los pueblos de San Sebastián, San Nicolás, Jesús María, Malinalco y Jalmolonga, por lo pronto.
miércoles, 3 de junio de 2009
La crisis del agua

Prácticamente todas las naciones del planeta están drenando sus acuíferos, en especial los tres principales productores agrícolas: Estados Unidos, India y China. Esto está llevando a un colapso a las fuentes de agua que dan sustento a la mitad de la población global (Lester R. Brown, Plan B 2.0: Rescuing a Planet Under Stress and a Civilization in Trouble 2006). Existen dos tipos de acuíferos, los que se pueden rellenar y los que no. Los segundos son acuíferos fósiles en los que hay agua antigua que jamás ha tocado la superficie del planeta. De agotarse estos acuíferos países enteros pueden quedarse sin agua subterránea (que es el 97% de las reservas viables). La escasez del líquido acaba con la producción agrícola, en China la pérdida de acuíferos fósiles ha tirado la producción de trigo de 123 millones de toneladas en 1995 a 95 millones de toneladas en 2005. Entre 1998 y 2005 China ha perdido el grueso de la producción total de trigo de Canadá (Brown, 2006). De acuerdo al gobierno de Oklahoma, Texas y Kansas (tres de sus principales productores agrícolas) se encuentran en riesgo de que su producción se desplome por falta de agua. Casos similares ocurren en Irán, Arabia Saudita y Pakistán.
En México el 51% de nuestros acuíferos se están explotando por arriba de su capacidad. Este fenómeno es global por lo que las posibilidades de una escasez de alimentos a escala planetaria no se ve muy distante. Ya ha habido señales de alarma. En febrero del 2008 se dieron aumentos de un 80% en el precio de los principales cereales (trigo, arroz y maíz). Uno de los principales detonantes para esta alza fueron las contingencias ambientales relacionadas al cambio climático.

Abrimos este blog de la Escuela del Agua para sensibilizar sobre las problemáticas ambientales, tanto en un ámbito regional hasta el global. Ahora les presentamos algunos datos interesantes sobre la realidad del agua en el planeta hoy, para acercarlos a esta problemática:
- Una tercera parte de la población mundial vive en países que sufren de escases de agua, para el 2025 se proyecta que dos terceras partes sufrirán de este problema (BBC, Planet Under Pressure).
- Para ese mismo año mil millones 800 mil personas vivirán en naciones dónde la escases de agua será absoluta y dos terceras partes de la población mundial bajo condiciones de escases parcial.
- El mínimo recomendado por la ONU de agua por persona para cubrir sus necesidades básicas (consumo, higiene) es de entre 20 y 50 litros al día.
- Para 1990 mil millones de seres humanos no alcanzaban ese mínimo.
- De acuerdo a estimaciones tomaría sólo el 1% del agua potable en el planeta para garantizar ese mínimo a toda la humanidad.
- Más de cinco millones de personas mueren al año por padecimientos relacionados al consumo de agua (10 veces más que las muertes que se dan actualmente en los conflictos armados en el planeta).
- Hacia 2050 la humanidad crecerá a casi 9 mil millones, ese aumento deberá sostenerse con agua y comida.
- La Comisión del Agua de la ONU estimó que será necesario invertir aproximadamente $100 mil millones de dólares para compensar la escases del vital líquido.
- Sólo el 2.5% del agua del planeta es dulce; 68.9% está concentrada en glaciares, 30.8% en el subsuelo y 0.3% en lagos y ríos.
(Fuente: bbc.co.uk)
- Menos del 0.01% del agua potable del planeta es de fácil acceso. Una quinta parte del agua utilizada actualmente viene de aquel 30% concentrada en el subsuelo.
- Este 30% representa el 97% del agua que podríamos utilizar (UNEP).
- 894 millones de personas no cuentan con acceso al mínimo de agua segura para el consumo humano (OMS, UNICEF)
- Cada 20 segundos muere un niño por causas relacionadas a la falta de higiene, lo que equivale a 1.5 millones de vidas al año.
- La mitad de los humedales se han perdido desde 1900 (World Water Assessment Programme).
- A diario se tiran 2 millones de toneladas de desperdicios humanos en fuentes acuíferas.
- En los países más desarrollados el 70% de los desperdicios industriales contaminan fuentes de agua potable.
- Mil millones 400 mil individuos viven en zonas donde el consumo excede las tasas de reposición de sus acuíferos.
- Se estima que para 2050 la cantidad de extracción mundial de agua aumentará un 50% en los países ricos y 18% en las naciones subdesarrolladas(Global Environment Outlook: environment for development).
Estos datos demuestran lo masivo que representa la contingencia de agua a la que nos estamos encaminando. Las prácticas y manejos insustentables que le hemos dado al agua han puesto en riesgo a mil millones de seres humanos y si no queremos que esa cifra se duplique o triplique con el cambio climático.
